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sábado, 27 de mayo de 2017

Discurso del acto de Graduación de Bachillerato. Instituto Doctor Marañón, 26 de mayo de 2017



Estimadas graduadas y graduados, Estimado equipo directivo, estimadas compañeras, madres, padres, familiares, amigos, amigas: Gracias a todos por acompañarnos en este acto en el que celebramos la graduación del Bachillerato de la promoción de 2017 del instituto Doctor Marañón. Muchas gracias y enhorabuena a todos los que hoy recibís vuestro diploma de Bachillerato.

En esta tarde de alegría termina vuestra estancia en el IES Doctor Marañón que empezasteis en septiembre de 2010. Desde las verdes praderas de primero de la ESO a las escarpadas cumbres de segundo bachillerato, habéis completado seis años de camino académico, avanzando en el conocimiento de las ciencias, las artes y las humanidades. Curso a curso habéis ido creciendo en altura y en conocimiento hasta este momento gozoso en el que sois merecedoras del título de Bachillerato, y se os abre el paso hacia una nueva etapa, la educación superior.

Son muchas las horas de clase que hemos compartido juntos; muchísimos los cuadernos que hemos empleado; innumerables las tareas, exámenes y trabajos que habéis completado vosotras — y corregido nosotras — con mayor o menor acierto pero siempre con buena voluntad. No siempre las jornadas lectivas han estado consagradas a lo académico; también ha habido tiempo para juegos y distracciones. (Saca un fidget spinner de su bolsillo y lo hace girar con la mano izquierda.) 


Más allá de las formalidades académicas, en estos seis años habéis compartido con vuestras compañeras amistades y bromas, logros y decepciones, que también os han ayudado a crecer como personas.

Cada mañana en el Doctor Marañón se dan cita cientos de estudiantes de distintas edades, sexos, color de piel y procedencias.


Esta variedad que nos enriquece, es una seña de identidad de la ESCUELA PÚBLICA, LA ÚNICA QUE ES DE TODOS Y TODAS, PARA TODOS Y PARA TODAS. En este momento quiero agradeceros a vosotras y a vuestras familias el voto de confianza al elegir la ESCUELA PÚBLICA como el mejor medio para el aprendizaje de los jóvenes, en un ambiente alumbrado por la ciencia y la libertad.

En este ambiente de libertad hemos podido aprender y aceptar el valor de la diferencia. Por poner un ejemplo, la reciente incorporación al Doctor Marañón de los chicos y chicas del Aula TEA nos ha permitido aumentar nuestro sentido de la solidaridad y de la empatía, y ahora, gracias a ellas,  el fin de las sesiones no se marca con un timbrazo estruendoso sino con un encantador rondó de Johann Sebastian Bach. (Hace sonar la melodía en el teléfono móvil.)



Gracias a esta convivencia sabemos apreciar mejor el RESPETO, La TOLERANCIA y la GENEROSIDAD, que son los mejores antídotos contra todas las formas de RACISMO y TOTALITARISMO, ante las que tenemos que permanecer siempre alerta.  

Si tuviéramos que colocar un cartel publicitario en la puerta del Doctor Marañón no pondríamos que es simplemente “Nuestro instituto”. No solo es nuestro, es de todas, o sea que es mío y vuestro, y también es suyo - de los demás-, tanto si cursan estudios aquí como si no. Vuestra educación, vuestro aprendizaje, no solo os benefician individualmente, sino que son provechosos para TODA LA SOCIEDAD.

Y si vengo a recordar aquí estas evidencias, es porque desgraciadamente llevamos ya cinco años sufriendo unos  severos recortes en la ESCUELA PÚBLICA que dificultan seriamente la tarea que compartimos de acompañar y fomentar vuestro crecimiento, vuestra transformación en mujeres y hombres excelentes.

Han pasado cinco años desde la primera orden de recortes y, ¡qué casualidad!, en este fin de curso las consejeras y presidentes que los dictaron han tenido que abandonar sus cargos por la puerta pequeña, marcados por la vergüenza, casi al mismo tiempo en que vosotras recibís los honores y aplausos por haber superado el Bachillerato superando todas las dificultades añadidas. ¡Enhorabuena! Ante vosotros, en palabras de Valle-Inclán, "ME QUITO EL CRÁNEO".

¡Qué felicidad, qué descanso haber terminado el curso! ¡Qué alegría veo en vuestras caras, y cuántas sonrisas en lo que hace apenas unos días eran rostros ojerosos! Seguid luciendo esas sonrisas durante toda la velada que os espera, pues la alegría corona el éxito merecido por vuestro esfuerzo.

Claro que, dentro de nada, estaremos otra vez de exámenes, con las pruebas de selectividad. Y antes de lo que os imagináis ya estaréis preparando los primeros parciales universitarios, avanzando con paso firme en vuestra formación. Al igual que a los protagonistas de La fundación, la obra de Antonio Buero Vallejo que hemos leído, cuando dejemos atrás los muros del instituto nos encontraremos tras los muros de otra fundación, que abandonaremos para ingresar en la siguiente. "LA VERDAD OS ESPERA EN TODAS ELLAS, NO EN LA INACCIÓN". Por lo tanto, no dejéis nunca de estudiar, no dejéis nunca de actuar, no dejéis nunca de soñar con los ojos abiertos.

Poco más tengo que añadir, salvo desearos a todas y a todos un largo y provechoso viaje a lo largo del conocimiento, en el que os acompañe siempre la alegría de esta tarde. Os invito a decir conmigo:

¡Vivan las bachilleres y los bachilleres del curso de 2017 del IES Doctor Marañón!

sábado, 28 de mayo de 2016

Discurso del acto de Graduación de Bachillerato. Instituto Doctor Marañón, 27 de mayo de 2016


Estimadas graduadas y graduados, estimado equipo directivo, estimados compañeros, madres, padres, familiares y amigos. Gracias a todos por acompañarnos en este acto en el que celebramos la graduación del Bachillerato de la promoción de 2016 del instituto Doctor Marañón. Muchas gracias y enhorabuena a todos los que hoy recibís vuestro diploma de Bachillerato.


Quiero dirigirme primero a todas las madres y padres de los graduados para felicitarlos en este logro que no es solo de los estudiantes, sino también de vosotros sus progenitores, quienes les habéis facilitado el apoyo y los medios durante esta etapa. Os felicito y os ruego que sigáis apoyando a vuestros hijos, que continuéis prestándoles ese apoyo material y moral que tanto necesitan. Y quiero también, en nombre de todo el equipo del IES Doctor Marañón, agradeceros que nos hayáis confiado a vuestros hijos, y que hayáis elegido la ESCUELA PÚBLICA. La escuela pública, la única que es de tod@s y que es para tod@s, la que garantiza la promoción en igualdad de condiciones de los jóvenes en un ambiente inspirado por la ciencia y la libertad.



La graduación es un acto de especial importancia institucional, significativa y emotiva. Institucional, porque se completa una etapa de nuestro sistema pedagógico, con todas sus consecuencias educativas, sociales y laborales.

Significativa, porque se evidencia vuestra capacidad de estudio y de sacrificio, vuestro esfuerzo intelectual y físico con el que habéis vencido tantas dificultades y postergaciones.

Y emotiva, porque abandonáis el instituto que ha sido vuestra casa y tenemos que deciros adiós.

Atrás quedan seis años llenos de clases, exámenes, deberes, bromas, risas, llantos, trabajos, el primer beso, la primera decepción, excursiones culturales y largas tardes de estudio.



Del tiempo que he compartido como profesor con vosotros tengo muchos recuerdos, pero es forzoso seleccionar unos pocos. El primer recuerdo viene de cuando os tuve como profesor de Lengua en 1º de la ESO. A finales de octubre os encargué redactar historias terroríficas al estilo de las leyendas de Bécquer como “La noche de las ánimas”. ¡Nunca lo hubiera hecho! Escribisteis unos cuentos tan terroríficos que estuve varias noches sin poder pegar ojo y todavía hoy me sucede que me despierto estremecido de terror de pesadillas provocadas por aquellas lecturas.



Dos años después, en 3º, además de Lengua os impartí aquella asignatura de Taller de Teatro, hoy tristemente eliminada por la LOMCE. Allí algun@s de vosotr@s despuntasteis vuestro talento como actores y actrices. ¡Incluso acabamos representando un Shakespeare donde todos los personajes acababan muriéndose y tendidos sobre el suelo!

  

Y qué me decís del viaje a Roma de 4º de la ESO junio de 2014 ¡Inolvidable!  La Piazza Navona, Via Veneto, el Circo máximo, la escalinata de la Plaza de España… Aquellas cenas en el restaurante Il ragno d’oro… Pero ahora quiero hablaros del Gianicolo.  



El Gianicolo, sí, la octava colina de Roma. Esa que trepamos la primera tarde bajo la dirección inflexible de Fernando Sánchez, que permanecía insensible a vuestras protestas cual centurión pretoriano “¿Profe, falta mucho? ¡Ay, que calor! ¡Los pies me están matando! Profe, tengo sed.¿No podemos sentarnos? ¡No puedo más! ¿Falta mucho, profe?”


Finalmente conseguimos llegar a lo alto del Gianicolo, en donde se encuentra un hermoso parque verde y una terraza con puestos de helados y bebidas. Desde allí pudimos contemplar en su vista panorámica la belleza de la Ciudad Eterna. En el conjunto, como estrellas de una constelación, se distinguían los monumentos que visitaríamos al día siguiente: La basílica de San Pedro, el castillo de Sant Angelo, El Coloseo… 




Y mientras algunos se atiborraban de helados y granizados de limón, otros saciaban sus ojos de belleza. Yo, mientras, recordaba el viejo lema latino: Per ardua ad astra.  Que traducido del latín significa algo así como “Venciendo las adversidades se llega hasta las estrellas”.



Y aquí es justo donde nos encontramos ahora otra vez. En la cumbre de nuestro particular Gianicolo, vencidas gracias a la perseverancia, las adversidades del Bachillerato, ya podemos observar las estrellas hacia las que dirigir los próximos pasos.



Cuando se alcanza una meta que algún día se vio muy lejana y difícil, la tentación de estancarse es muy grande. Sí, sí, esta noche os vais de fiesta.  Pero será una breve pausa. La vida sigue su curso. Los procesos de cambio continúan. Y el camino que se abre ante vosotros no es sencillo.



“Per ardua ad astra.” Recordadlo. En los próximos días, en los próximos meses y años, cuando estéis tentados de abandonar. Cuando el camino os parezca difícil y el destino lejano, no olvidéis recordar que más adelante os espera la meta con su hermosa vista panorámica, su seductor quiosco de bebidas y su amplia constelación de estrellas por alcanzar.



Ya no volveréis a olvidar el nombre de aquel monte: El Gianicolo. ¿Sabéis de dónde le viene el nombre? De un dios romano. Alguno de vosotros lo recordará, el dios Jano. El dios de las dos caras, bifronte, consagrado a las puertas, los porteros y el mes de enero. Jano es el dios de los principios y los finales de todas las cosas.



Y por eso Jano está esta tarde entre nosotr@s, echando el cierra de la puerta de vuestro bachillerato. Pero siempre que Jano cierra una puerta abre al mismo tiempo una nueva. Ya hemos echado la vista atrás, con los ojos que tiene Jano en la nuca. A partir de ahora, elegiremos siempre la cara de Jano que mira hacia delante.  



Cada uno de vosotr@s tiene que elegir sus propias metas. Cada uno tiene una propia vida que desplegar, un proyecto que realizar, un sueño que cumplir. Y vuestro futuro empieza ahora.  Nadie debe decidirlo por vosotr@s, porque nadie os lo va a regalar. Esta es la aventura que comenzáis hoy.



El camino será largo, tortuoso y lleno de dificultades. Y cuando tengáis tentaciones de abandonar, cuando os fallen las fuerzas… Recordad que en Roma hay un monte llamado Gianicolo desde el que se divisa un precioso panorama. Y recordad las palabras  que dijimos esta tarde: PER ARDUA AD ASTRA. 



Termino así, deseando que la alegría de esta tarde os acompañe durante los próximos años de vuestra formación. Os invito a decir conmigo: 


¡Vivan los bachilleres del curso de 2016 del IES Doctor Marañón!


sábado, 30 de mayo de 2015

Discurso del acto de graduación de Bachillerato. Instituto Doctor Marañón, 29 de mayo de 2015


Estimada comunidad educativa del IES Doctor Marañón, estimados graduados y graduadas, equipo directivo, profesorado, madres, padres y demás familiares, amigas y amigos: Gracias por acompañarnos en este acto con el que hoy se gradúa la promoción del 2º de Bachillerato de 2015. Muchas gracias, y por supuesto, enhorabuena a todos vosotros que hoy termináis vuestros estudios de Bachillerato.

Ya veis que he comenzado dándoos las gracias, y lo voy a seguir haciendo. Os damos las gracias por haber formado parte durante seis años de la palpitante vida de nuestro instituto; por haber llenado nuestras aulas con vuestras ilusiones y también con vuestras charlas, con vuestros sueños y también con vuestro sueño, con vuestras ocurrencias unas veces geniales y otras lamentables, con vuestra juventud y con vuestras hormonas, con vuestros sobresalientes y con vuestros patinazos. Las aulas quedan ahora vacías, mudas, anhelando y recordando vuestra presencia sin necesidad de que nadie deje estampado su nombre en el pupitre. El instituto Doctor Marañón, sin vosotr@s, los estudiantes que constituyen su riqueza y su razón de ser,  no contendría más que un aulario vacío en el que ningún profesor desearía estar destinado.

Sí, soy yo ahora, en nombre de todo el profesorado, quien os agradece haber asistido a nuestras clases, haber obedecido sin rechistar al despertador para venir al instituto, a veces superando serias dificultades materiales, de salud o personales para no faltar a clase. Gracias por no abandonar, por difíciles que hayan sido las circunstancias. La perseverancia puede con todo.

Gracias también por haber completado montañas de deberes y trabajos, gracias por haber estudiado tardes enteras, gracias por haberos presentado a cientos de exámenes, algunos muy comprometidos.

Y además, muchas gracias por haber aguantado con paciencia los innumerables discursos que solemos soltar los profesores. No temáis, este no nos llevará los 45 minutos habituales que dura una clase.

Pero por encima de todo, muchas gracias, porque al haber venido a clase puntualmente, durante todos estos años, habéis día a día ratificado con toda claridad la elección vuestra y de vuestras familias: Habéis elegido la ESCUELA PÚBLICA, LA QUE ES PARA TODAS Y PARA TODOS PORQUE ES DE TODAS Y DE TODOS. La escuela pública ES VUESTRA, Y CON VUESTRA AYUDA, LO SEGUIRÁ SIENDO TAMBIÉN de QUIENES VENGAN DESPUÉS y para QUIENES VENGAN DESPUÉS.

¿Y qué os lleváis vosotr@s después de estos seis años? Amigas, amigos, lo que os lleváis es mucho más que un título de Bachillerato y una resma de cuadernos usados. Los años de la educación secundaria son fundamentales para la formación de vuestra personalidad, para la adquisición de habilidades sociales, para el aprendizaje de estrategias de conocimiento y de trabajo, para tener una forma de ver del mundo, de comprenderlo y de estar en él.

Además habéis aprendido unos contenidos que son la base para que a partir de ahora podáis aprender mucho más de todo aquello que os interese. A menudo oímos quejarse a los estudiantes porque tienen que estudiar asignaturas impuestas, que no les gustan. Pues bien, amig@s, a partir de ahora podéis empeñaros en aprender por vuestra cuenta cada vez un poco más. Aprender no solo durante vuestra próxima fase de estudios universitarios o profesionales, sino cada día y durante el resto de vuestras vidas.

Todos los días podéis investigar en Internet sobre los campos de vuestro interés: Arte, Pensamiento, Letras, Ciencias, Tecnología. No os contentéis con lo que está en las programaciones oficiales, no os contentéis con lo que echan por la televisión o con los tópicos de moda en las redes sociales.

A partir de ahora se os supone la madurez para elegir y asimilar por vosotros mismos todos los conocimientos que deseéis o que abarquéis, y, siempre sin descuidar vuestras restantes obligaciones. Lo que habéis estudiado en Bachillerato es apenas una aproximación, un mapa de situación de la vastísima extensión del conocimiento humano, del que vosotros sois ya partícipes, y al que esperamos aportéis también vuestra próxima contribución.

El conocimiento que os lleváis ahora es una pequeña plantita que habéis de regar y cuidar con paciencia, con esfuerzo y con cariño, para que crezca y dé fruto hasta proporciones que todavía no sospecháis. Os voy a contar un secreto. Un secreto a voces, ¿no? Cuando acabé mis estudios universitarios, ni de lejos deseaba ser profesor. Ni mucho menos imaginé que me tocaría estar, treinta años después, pronunciando discursos de felicitación a los bachilleres recién licenciados.

La vida nos conduce a menudo por caminos inesperados, y por eso precisamente hay que estar preparado, siendo el conocimiento la mejor herramienta. Espero que los saberes, las actitudes y la educación que os hemos transmitido os resulten muy útiles, tanto directa como indirectamente. Por todo esto os ruego que no menospreciéis nunca lo poco o lo mucho que lleváis ahora con vosotros, que con el tiempo y vuestro esfuerzo os ayudará a salir adelante. No os lo figuráis, no; pero entre vosotros, tal vez no lo sabe aún, está un futuro profesor o profesora.

Alguna vez os lo he dicho en clase: No hace tanto que yo estaba ahí sentado en un pupitre como los vuestros. Visto así, no falta ya tanto tiempo para que alguno de vosotros sea el profesor que da las clases, y que lo haga por lo menos mejor de lo que yo he sabido hacer. Educar a los jóvenes es una enorme responsabilidad en la que solemos quedarnos cortos.

Perdonadme si alguna vez, por cansancio, por rutina o por dejadez, no os he insistido con mi palabra y mi ejemplo en los valores fundamentales que debéis cultivar. El respeto, la compasión, la bondad, la solidaridad, la curiosidad, la humildad, la comprensión, la paciencia, la amabilidad y por último, pero no por ello menos, el sentido del humor, que nos abre las puertas de la alegría.

Así quiero terminar, con la expresión de mi intensa y sincera alegría, formulando el deseo de que la alegría de este acto os acompañe durante el resto de vuestros años de formación. Os animo a decir conmigo: ¡Vivan los bachilleres del curso de 2015 del IES Doctor Marañón! Y ¡Viva la Escuela Pública!  
   

sábado, 25 de mayo de 2013

Discurso del acto de Graduación de Bachillerato. Instituto Doctor Marañón, 24 de mayo de 2013



Estimada comunidad educativa del IES doctor Marañón, estimados graduados, equipo directivo, profesores, madres, padres y demás familiares y amigos: Gracias por vuestra asistencia a este acto con el que hoy celebramos la graduación del 2º de Bachillerato de la promoción de 2013.  Muchas gracias, y por supuesto, enhorabuena a todos los que hoy culmináis vuestros estudios de Bachillerato.


En representación de los profesores y tutores de Bachillerato se me ha encargado intervenir en este acto; por lo tanto estas palabras van a ser la última clase que recibiréis – o que soportaréis – en el instituto Doctor Marañón. Se me va a hacer difícil pediros que dejéis de hablar y que tiréis los chicles a la papelera, y no sería procedente hoy ponerle un parte a alguno, así que… Por favor, tengamos la fiesta en paz. Los de las últimas filas: cuidado, que os estoy viendo.  

Hoy terminan los seis años de vuestra educación secundaria en el IES DOCTOR MARAÑON. Han sido seis cursos repletos de experiencias y recuerdos, unas veces gozosos, otras agridulces y en ocasiones, risueños. Vivencias, emociones y amistades que os acompañarán siempre y que ahora os lleváis, al lado de vuestro flamante título, en la misma mochila en la que un día trajisteis un estuche con rotuladores y la merienda para el recreo.

Seis años en los que nunca habéis estado solos en nuestro Instituto. Seguro que cada uno de vosotros puede encontrar hoy en esta sala alguna cara conocida que vio por primera vez al comenzar la ESO, allá por septiembre de 2007.

Recordemos también ahora a otros que hoy no se encuentran físicamente junto a nosotros. Compañeros que han cambiado de instituto, o de itinerario;  profesores y profesoras que se han jubilado felizmente; y profesores y profesoras – interinos, en expectativa o con destino – que a fecha de hoy no han podido permanecer vinculados al IES Doctor Marañón. Todos ellos permanecen en nuestra memoria y es justo que ahora les dediquemos el homenaje de nuestro recuerdo.

Hay además otros muchos recuerdos que os llevaréis siempre con vosotros. Es evidente que es mucho, ¡muchísimo!, lo que habéis aprendido en cuanto a lo puramente académico: Matemáticas, Ciencias Sociales, Ciencias Naturales, Lengua, Literatura, Física, Química, Educación para la Ciudadanía, Música, Educación Plástica y Visual, Educación Física, Inglés, Francés, Latín, Filosofía … Mejor voy a detenerme porque veo a alguno que ya está poniéndose pálido y sudoroso ante la perspectiva de que le toque vérselas con Kant o con Hegel en el próximo examen de selectividad que tenéis a la vuelta de la esquina.

Pues bien, amigos, quiero comunicaros sin temor a equivocarme que hoy en día sabéis mucho más de lo que os imagináis. Lo que habéis aprendido no lo perderéis nunca. Ni siquiera aunque lo olvidéis. Aunque ahora os cueste creerme,  LO QUE SE OLVIDA NO SE PIERDE.

¿Os sorprende? A mí también me costó creerlo cuando me lo dijeron en mi primer día en la Universidad. Pero el tiempo me ha permitido comprobar la verdad de esta afirmación.

Ya Aristóteles dejó dicho que “Las ciencias tienen las raíces amargas, pero muy dulces los frutos”. Una vez que el conocimiento, a menudo con dolor y esfuerzo, ha implantado sus semillas dentro de vosotros, el árbol de la ciencia no dejará de crecer en vuestro interior para beneficiaros a vosotros y a quienes os rodean. Por eso, amigos, no dejéis nunca de regar esa plantita del saber, de estimular sus tallos, de acariciar con mimo sus hojas, y de apreciar embelesados la belleza de esa flor que ya anuncia en esperanza el fruto cierto.

Como profesor que os he acompañado en esta etapa de vuestro descubrimiento, tengo que deciros que por interesantes – o aburridas – que os hayan parecido nuestras lecciones, me parece que apenas nos ha dado tiempo a empezar. Todavía hay un inmenso volumen de conocimiento que está esperando a que lo descubráis y lo hagáis vuestro. ¡No os resistáis a su llamada y aceptad el desafío! ¡Tomad al asalto las bibliotecas! ¡Lanzaos a la conquista de los laboratorios! ¡Demostradles a las x de las ecuaciones quién es el amo! ¡Empuñad los bisturíes! ¡Machacad sin piedad las teclas de vuestros teclados! ¡Afilad vuestros pinceles! Vuestro futuro está empezando AHORA.

Incluso en estos tiempos en los que se cuestiona la utilidad de los saberes y se mira ante todo la colocación laboral, tened en cuenta que la mejor recompensa de vuestro estudio sois vosotros mismos. El estudio os mejora, os transforma en una versión perfeccionada de quienes sois, en vuestro mejor yo. El estudio nos predispone a apreciar la belleza, a rechazar la injusticia, a aplicar el sentido crítico, a amar la libertad. Necesitamos que en el mundo abunden ese tipo de nuevas personas que vosotros sois y seréis.

No os canséis de preguntar, no dejéis nunca de leer. Leed cuantos libros podáis. Escuchad la mejor música, gozad del mejor arte, frecuentad los teatros y museos, buscad la compañía de quienes pueden ofreceros algo de luz. Y cuando lo hagáis, prestad atención al mensaje que nos susurran desde los libros todos los poetas y todos los doctores.  ¿Podéis oírlo?   Carpe…  CARPE DIEM. ¡Aprovechad el día!

Aprovechemos el día, amigos… y las noches también; que por lo pronto, la noche de hoy se promete festiva e inolvidable. Conviene pues que vayamos echando el cierre definitivo a esta etapa y que, llegado el momento del balance, sepamos apreciar lo mucho que os ha aportado este instituto.

Nuestro sistema educativo no está exento de imperfecciones, carencias y hasta contradicciones; pero la escuela pública de que todavía disponemos, la escuela pública de tod@s y para tod@s, es el mejor medio para la promoción y el desarrollo de los jóvenes en un ambiente alumbrado por la ciencia y la libertad.

Nuestro gran escritor Max Aub declaró: "Se es de donde se hace el bachillerato". Cuando algún día, tal vez a muchos kilómetros de aquí, alguien os pregunte de dónde sois, contestad tranquilamente y con justo orgullo: “YO SOY DEL DOCTOR MARAÑÓN. YO ESTUDIÉ EN LA PÚBLICA”.